Sin duda, mercados como el de Central Station de New York o el de las especias de Estambul, o el encanto de los paseos sabatinos por la parisina Rue Cler, ella siempre rebosante de increíbles queserías, charcuterías o puestos de “delicatessens”, son grandes reclamos de sus respectivas ciudades, y de ellos guardo un gratísimo recuerdo. No obstante, el que verdaderamente me tiene robado el corazón es Borough Market.
Supongo que será por la alegría que en él se respira, por la calidez que contagia a pesar del horrible clima británico y, por supuesto, porqué en Borough Market uno puede disfrutar desde excelentes puestos de frutas y verduras
Hasta increíbles tiendas de vinos y licores, en las que a los amantes del Whisky se les, se nos caerá la baba
Pasando por puestos de quesos franceses afinados
Por supuesto también de ingleses -¡Cuánto me gustan los azules de las Islas!-
De aceitunas
De su “versión” de la sobrasada.
De los mejores jamones “made in Spain”
De las más variadas confituras
En los que encontrar un sinfín de panes
En los que degustar raclettes
Hacer horas de cola para comparar el mejor café de Londres
Embriagarse con el aroma de las trufas
Sucumbir a la tentación de las ostras
Degustar sus excelentes piezas de carne en forma de hamburguesas o salchichas
Descubrir o redescubrir su típico “Fish and chips” o una versión del mismo en forma de pita.
Atreverse –yo no osé- con sus paellas
O regalarse –este soy yo, bueno, un cachito- el mejor bratsburg con col, cebolla y mostaza de tu vida.
En definitiva, y a pesar de que Londres no precisa de más argumentos que justifiquen su visita, las postales, visuales y gustativas, que regala una mañana en Borough Market convierten en imprescindible perderse en él.
Precio: 5 € a 1.000 €
Calificación: 19/20. La perfección no existe, y si existe espero no descubrirla nunca, pero, en su categoría, poco más creo que pueda pedirse a un mercado. A ver si así consigo que nadie se lo pierda.
Indicado: Para cualquier persona que pase una vida o un día en Londres
Contraindicado: Para los que necesitan un mantel de lino, 10 cubiertos y un servicio provisto de guantes blancos para sentarse a comer.
Abierto: Desayunos y almuerzos jueves, viernes y sábado.
8 Southwark Street, London